Las cuentas de la vieja
1 de Febrero, 2010A los que copian en los exámenes técnicos les pillan porque ponen el resultado sin anotar el proceso de cálculo. Sin embargo, unas buenas cifras siempre dan empaque y similitud de veracidad, o como mínimo, de seriedad.
Vamos, que no es lo mismo que el gremio de hosteleros que se opone a la prohibición de fumar en sus locales diga que los fumadores se quedarían encerrados en sus casas fumando un cigarro tras otro sin más novedad que la de ir al estanco a por más cartones que no que lo disfrace con unas cifras y diga que cerrarán 40.000 locales y, con ellos, se perderán 100.000 empleos. Claro, lo primero se ve a leguas que es una tontería, mientras lo segundo parece fruto de un estudio. Pero, ¿no pueden ser el doble (70.000 locales y 200.000 puestos de trabajo) si esto es Irlanda y el Pisuerga pasa por Dublín?
Es como si alguien dice que las majors americanas del cine no estrenarían Avatar, Crepúsculo, 2012, Alvin y las Ardillas o Lluvia de Albóndigas si tuvieran que doblar la mitad en castellano y la mitad en catalán. ¡Ojalá!, pensara algún despistado, pero la mayoría se echarían a reír ante semejante disparate. Estas mierdas contirnarán inundando las multisalas de Barcelona aunque tuvieran que doblar un 33% al urdu-hindú, que nadie lo dude. Pero hete aquí el oportuno estudio de marras, pérdidas económicas del 14% en el primer año y1.400 puestos de trabajo perdidos. No está nada mal, sobretodo si tenemos en cuenta que si el Gremio dicen que aglutinan a 74 cines, y dicen que son el 81% de los cines, en Cataluña hay 91 cines. 15 despedidos por cada cine, sólo por la caida de un 14%. Todos estos males causados, claro, porque los espectadores se quedarían en casa antes de ver una película doblada al catalán. ¿Fumando?
Y el último cálculo, el de los listos adivinos. ¿Se imaginan a los demógrafos de 1.970 acertando la población española en 40 años? Difícil, claro, el fin de la emigración, el baby boom de mediados de los, la caída de la natalidad en los 80, la llegada de los inmigrantes, etc. Pues el INE ya lo ha hecho para 2.050. A los dos minutos, nuestro gobierno siempre atento a cualquier problema nuevo que surja ha cogido el toro por los cuernos y pretende jubilarnos dos años más tarde.